Relatos Eroticos
Inicio AMOR FILIAL Con mi prima – de Incesto Con mi prima – de Incesto

Con mi prima – de Incesto

4288 palabras

16,814

Todo sucedió una noche en que llego de visita una prima a la casa de mis padres, yo me encontraba de vacaciones en esos momentos, trabajo muy lejos de mi ciudad y gozaba en esos días de una pequeña licencia. Apareció y prácticamente no me llamo la atención, sabia de su existencia, pero nuestra relación en la infancia fue casi nula. El día paso entre charlas y comidas, nada de otro mundo, allí me entere que se había divorciado, que tenia dos hijos y que trabajaba en un hotel como mucama. Llego la noche y mi hermano organizo una salida junto con su novia, salimos los cuatro, todo consistió en dar vueltas por la ciudad en camioneta, hasta que compramos algunas bebidas y nos fuimos a un lugar alejado de la ciudad, nos sentamos en una especie de tribuna, mientras ella indagaba sobre mi trabajo, el cual aparentemente le fascino, poco a poco nos fuimos arrimando, con mas toqueteos, palmadas suaves, abrazos. En un momento mi hermano y su novia deciden ir a buscar mas bebidas, quedamos solos, los abrazos se hicieron mas fuertes, mas largos, las caricias mas intensas hasta que ambos sin decirnos nada nos fundimos en un beso inmenso, caliente, fue durante largo rato, ni ella ni yo decíamos nada, continuamos con las caricias, acaricie sus pechos, su rostro, bese su cuello, ella una hermosa morocha de pelos ondulados, ojitos negros, y unos labios imposibles de olvidar. Regreso mi hermano y su novia, nosotros volvimos a la calma, pero el volcán ya estaba encendido, luego de un rato largo la novia de mi hermano propone en tono de broma que ya era hora de acción, así que aprovechando esa proposición nos fuimos hasta una casita que nos había prestado nuestro padre para usarla como lugar de encuentros, ya que eramos muy de andar con una y otra chica de nuestra ciudad. Ellos se quedaron allí y nosotros por ser primos no podíamos hacer lo mismo que ellos o al menos delante de ellos, asi que nos dirigimos por un camino rural y allí seguimos con nuestro enredo, nos gano la pasión y la calentura, besos, caricias y poco a poco fueron volando las prendas, ella gemía, suspiraba, lloraba, ardia de calentura, yo estaba igual o peor que ella, tomo mi pene y sin decir nada lo llevo a la boca, chupaba suave, saboreando mi “osito” como lo bautizo, sus gemidos se hacían mas fuertes, hasta que me toco comerme esa conchita…única, de aroma y sabor sin igual, lamer su clítoris, chuparlo, besar sus labios vaginales, su ano, sentir sus manos apretando mi cabeza, sus piernas cerrarse sobre mi, regalándome un orgasmo que fue a parar todo en mi garganta, segui lamiendo hasta que se recupero y en un casi grito desesperado me dijo, cojeme amor, cojeme, la senté sobre mi pene, dandome la espalda y ella comenzó con movimientos que parecían querer arrancar mi pene, al poco tiempo no aguantaba mas, le avise que se venia mi descarga y solo grito “lléname bien la concha”, fueron tres, cuatro, cinco descargas continuas y abundantes de leche, se quedo quieta, agitada, llorando por lo sucedido, era algo nuevo para nosotros y jamas imaginado, cuando se calmo bajo de nuevo a mi pene a limpiarlo con su boquita, cosa que me puso a mil otra vez, acabo varias veces en continuos orgasmos, según me decía jamas había cojido con tanta pasión y ganas, regresamos casi de día, su pantalón empezó a mojarse con la leche que le salia, lo que único que esperaba que mi madre no la viera llegar con tremenda mancha de semen entre sus piernas. Nos acostamos en la misma habitación, pusimos llave en la puerta y bajamos un colchón al piso, allí en silencio volvimos a darnos otra sesión de sexo, mas calmos, hasta que nos dormimos unidos por nuestros sexos, al despertar volvio a hacerme sexo oral hasta tomarse toda la lechita. Se quedo toda una semana conmigo y fueron noches de entrega total, me entrego su cola, le mordi salvajemente sus pechos hasta dejarselos marcados, durmió con sus tetitas llenas de mi leche, nos juramos amor eterno, un amor prohibido pero lleno de pasión, duro un par de años en el que hicimos de todo, hasta soñamos con formar nuestra propia familia, pero las estupideces moralistas pudieron mas que nuestro amor. Aun nos vemos y con la mirada nos decimos de todo, espero que en algun momento volvamos a repetir esa pasion porque el amor no murio.

Autor: Fabian

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a relatoseroticos.mx.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.