Diario de una Pasion Pelicula Completa en Español Latino Gratis
Entrada del 15 de julio
Neta que el calor de este verano en la Ciudad de México me tiene loca wey. Estoy aquí en mi depa de Polanco todo el día con el ventilador zumbando como loco y el sudor pegándome la blusa al pecho. Me siento sola cabrón y con unas ganas enormes de algo que me prenda el fuego por dentro. Agarro mi laptop y busco diario de una pasion pelicula completa en español latino gratis porque recuerdo que esa película me ponía bien caliente cuando la vi de morrita. La encuentro rapidito en un sitio pirata y le doy play. Las imágenes de esos amantes besándose bajo la lluvia me hacen mojarme al instante. Siento el cosquilleo en la panocha mientras veo cómo se tocan con desesperación sus pieles brillantes de agua. ¡Qué chido sería tener a alguien así ahorita! pienso y sin pensarlo dos veces le mando un whats a mi carnal del alma Ricardo.
"Ey Ricardito ¿vienes a verme? Tengo una película prendida que nos va a poner a mil"
Él responde al tiro: "Ya voy güeyita en 20 minutos". Mi corazón late como tambor de mariachi. Me levanto a arreglarme un poco, me echo perfume de vainilla que huele a deseo puro y me pongo un vestidito corto negro que deja ver mis muslos morenos y suaves. El espejo me devuelve una mirada pícara, mis tetas firmes asomando justo lo necesario para volverlo loco.
Acto primero: la llegada. Suena el timbre y ahí está Ricardo con su sonrisa de pendejo encantador, camisa ajustada marcando sus pectorales y jeans que no esconden lo que traen abajo. Lo jalo adentro y le planto un beso que sabe a menta y promesas. Sus manos grandes me aprietan la cintura y siento su verga ya dura contra mi vientre. "Qué película es esa que me llamas de urgencia" dice riendo mientras nos sentamos en el sofá. Le explico lo de diario de una pasion pelicula completa en español latino gratis y le pongo play de nuevo. Nos recargamos uno en el otro, su brazo alrededor de mis hombros, mi cabeza en su pecho oliendo a jabón y hombre.
La pantalla muestra la escena de la laguna donde se aman por primera vez y yo no aguanto más. Giro mi cara y le muerdo el lóbulo de la oreja suave. "Esto me prende tanto" susurro y mi mano baja despacito por su abdomen hasta rozar el bulto en sus pantalones. Él gime bajito, un sonido ronco que me eriza la piel. "Eres una diabla Ana" me dice y me voltea para besarme con lengua profunda, saboreando mi boca como si fuera el último néctar del mundo. Sus dedos se cuelan bajo mi vestido, rozan mis panties ya empapados. Huele a mi excitación mezclada con el aroma de su colonia, un perfume que me recuerda noches de cogidas salvajes.
Entrada del 15 de julio continuación
El calor sube y apago la tele porque ya no necesitamos la película. Estamos en el medio del acto dos wey y la tensión es brutal. Ricardo me carga en brazos como si no pesara nada y me lleva a la recámara. La luz tenue de la lámpara pinta sombras en sus músculos mientras me tumba en la cama king size con sábanas de algodón fresco. Me quita el vestido de un jalón y se queda mirando mis tetas desnudas, los pezones duros como piedras. "Estás riquísima mami" murmura y se lanza a mamarme uno con hambre, su lengua caliente girando alrededor mientras succiona fuerte. Siento descargas eléctricas bajando directo a mi clítoris hinchado. Grito bajito "¡Ay Ricardo qué rico!" y mis uñas se clavan en su espalda ancha, sintiendo la sal de su sudor en la lengua cuando la paso por su cuello.
Yo no me quedo atrás cabrona. Le desabrocho el cinturón con dientes, un truco que lo vuelve loco, y bajo el zipper lento para que sienta la anticipación. Su verga salta libre, gruesa y venosa, palpitando con la punta ya brillando de precum. La agarro con ambas manos, suave al principio, sintiendo el calor que irradia como fuego. "Mírala qué chula" digo juguetona y la lamo desde la base hasta la cabeza, saboreando ese gusto salado y masculino que me hace gemir. Él echa la cabeza atrás con un "¡Carajo Ana!" que retumba en la habitación. El sonido de mi boca chupándolo mojada llena el aire, succiones y pop cuando lo suelto para mirarlo a los ojos llenos de lujuria.
La intensidad crece. Me pone a cuatro patas, su aliento caliente en mi nuca mientras me besa la espinita. Sus dedos abren mis labios vaginales jugosos, rozan mi clítoris en círculos que me hacen arquear la espalda. "Estás chorreando nena" dice y mete dos dedos adentro, curvándolos para darme en el punto G. El squish squish de mi humedad es música para mis oídos, mi panocha apretándolo mientras gimo como loca. Huele a sexo puro, a feromonas y deseo desatado. "Métemela ya pendejo no aguanto" le ruego y él obedece, posicionando la cabeza de su verga en mi entrada resbalosa.
Acto tres: la explosión. Empuja despacio al principio, centímetro a centímetro, estirándome delicioso hasta que sus bolas peludas chocan contra mi clítoris. "¡Qué apretadita!" gruñe y empieza a bombear, lento y profundo, cada embestida mandando ondas de placer por todo mi cuerpo. Siento cada vena rozando mis paredes internas, el slap slap de piel contra piel, sus manos apretándome las caderas dejando marcas rojas. Acelera, sudando profuso, gotas cayendo en mi espalda que se deslizan calientes. Yo me meneo contra él, empujando para que entre más hondo, mis tetas rebotando con cada golpe.
Cambio de posición porque quiero verlo. Me monto encima, cabalgándolo como reina, mis muslos fuertes apretándolo mientras subo y bajo. Sus manos amasan mis nalgas, un dedo rozando mi ano juguetón sin entrar. "¡Sí así mami fóllame!" jadea y yo acelero, mi clítoris frotándose en su pubis peludo. El orgasmo me pega como rayo, un grito ahogado "¡Me vengo Ricardito!" mientras mi panocha se contrae ordeñándolo, chorros de jugo mojando sus bolas. Él no aguanta más, me clava las uñas en las caderas y explota adentro, chorros calientes llenándome hasta rebosar, su rugido animal vibrando en mi pecho.
Nos derrumbamos jadeantes, cuerpos pegajosos de sudor y fluidos mezclados. Su semen gotea lento de mi panocha mientras lo abrazo, oliendo nuestro aroma compartido, ese olor a pasión cumplida. Besos suaves ahora, lenguas perezosas. "Esa película fue el detonante perfecto" le digo riendo y él asiente "La próxima vez la vemos juntos desde el principio".
Entrada final del 15 de julio
Ahora duermo pegada a él, el ventilador soplando fresco en nuestra piel ardida. Esta noche fue mi propia diario de una pasion pelicula completa en español latino gratis versión real y mexicana. Neta que la vida es chida cuando te atreves a buscar lo que te prende. Mañana más pero por ahora buenas noches mundo.