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Pasiones Ardientes del Elenco de Pasion Morena

6015 palabras

Pasiones Ardientes del Elenco de Pasion Morena

El calor de los reflectores en el foro de Televisa me tenía sudando como pendejo. Yo Javier el galán de Pasión Morena esa telenovela que tenía a medio México clavado en la tele con sus dramas de amor y traiciones. Pero lo que nadie sabía era el fuego real que ardía entre el elenco especialmente con Ana la morena protagonista esa chava de piel canela ojos negros como la noche y curvas que volvían loco a cualquiera. Hoy grabábamos la escena del beso el que supuestamente iba a romper ratings pero neta entre nosotros ya no era fingido.

Órale Javier contrólate me dije mientras el director gritaba acción. Ana se acercó su aliento cálido rozando mi cuello olía a jazmín y sudor fresco ese aroma que me ponía la verga dura al instante. Sus labios carnosos se pegaron a los míos su lengua juguetona explorando mi boca con una hambre que no era de guion. Sentí sus tetas firmes apretadas contra mi pecho el corazón latiéndome como tambor en fiesta. El set se llenó de murmullos el elenco del elenco de Pasion Morena mirándonos con envidia y morbo. Cuando cortaron todos aplaudieron pero Ana y yo nos quedamos un segundo de más nuestras frentes juntas respirando agitados.

Después del wrap party en el hotel de Polanco el resto del elenco se fue a jalar perico y bailar pero Ana me jaló del brazo

Ven conmigo a mi depa no tan cerca no vaya a ser que nos vean
susurró con esa voz ronca que me erizaba la piel. Caminamos por las calles iluminadas de la Roma el aire fresco de la noche contrastando con el calor que nos quemaba por dentro. Su mano en la mía sudada y temblorosa prometía lo que vendría. Llegamos a su penthouse minimalista con vistas al skyline de la CDMX el olor a incienso mexicano flotando en el aire.

Acto uno del deseo real apenas empezaba. Nos sentamos en el sofá de piel suave bebiendo mezcal ahumado que bajaba ardiente por mi garganta. Esta morena me va a matar pensé mientras ella se recargaba en mi hombro su cabello negro cayendo como cascada oliendo a coco y shampoo caro. Hablamos del elenco de Pasion Morena de cómo el productor nos había juntado en pantalla pero la química era nuestra pura neta. Sus dedos trazaban círculos en mi muslo subiendo despacio el roce eléctrico mandándome chispas directo a la entrepierna.

La tensión crecía como tormenta en el desierto. Me volteó a ver sus ojos brillando con lujuria pura

Javier desde el primer día de casting te quiero cogerte como en las escenas pero de verdad sin cámaras
dijo mordiéndose el labio. La besé feroz mis manos en su cintura sintiendo la carne tibia bajo la blusa de seda. Se la quité revelando unas chichis perfectas morenas pezoncitos duros como piedras. Los chupé saboreando el salado de su piel el gemido que soltó fue música pura ronca y desesperada.

La cargué a la recámara la cama king size con sábanas de algodón egipcio crujiendo bajo nuestro peso. Le bajé el pantalón de mezclilla ajustado dejando ver su panocha depilada reluciente de jugos. Qué rica estás Ana murmuré oliendo su excitación almizclada que me volvía animal. Ella me desabrochó el cinturón liberando mi verga tiesa palpitante goteando pre-semen. La tomó en su mano suave masturbándome lento el roce de sus uñas mandándome escalofríos por la espalda.

El medio del fuego subía la intensidad. Nos devorábamos mutuamente lenguas enredadas saliva mezclada con mezcal. La puse de rodillas ella lamió mi pija desde la base hasta la cabeza succionando con maestría el sonido chapoteante llenando la habitación.

¡Ay cabrón qué buena mamada!
grité mis caderas moviéndose solas follando su boca caliente húmeda. Ella gemía vibraciones subiendo por mi eje casi me corro pero me detuve quería más.

La tiré en la cama abriéndole las piernas anchas su clítoris hinchado rogando atención. Lo lamí circulos lentos saboreando su miel dulce salada el olor a sexo puro invadiendo mis fosas nasales. Sus muslos temblaban apretándome la cabeza

¡Sigue no pares méteme los dedos!
suplicó. Metí dos curvándolos tocando su punto G el chorro de jugos salpicando mi cara. Se convulsionaba gritando mi nombre el colchón mojado bajo sus nalgas.

La volteé a cuatro patas su culo redondo moreno invitándome. Me puse un condón lubricado y la embestí de un jalón su coño apretado envolviéndome como guante caliente. ¡Qué chingón! El slap slap de carne contra carne resonaba mis bolas golpeando su clítoris. Ella se arqueaba clavándome las uñas en la espalda jalones de dolor placer mezclado. Cambiamos posiciones misionero para vernos a los ojos sudor perlando su frente labios hinchados.

La follaba profundo lento luego rápido sintiendo su interior contraerse ordeñándome.

¡Córrete conmigo Javier lléname!
jadeó. El clímax llegó como avalancha mi verga explotando dentro del látex pulsos interminables su orgasmo apretándome leche chorreada entre mis piernas. Colapsamos jadeantes pieles pegajosas el aire espeso de sexo y amor.

El afterglow fue dulce. Nos abrazamos bajo las sábanas su cabeza en mi pecho escuchando mi corazón calmarse. El skyline de México titilaba afuera como testigo de nuestro secreto. Esto no es solo un polvo es algo más pensé mientras ella trazaba mi pecho con el dedo. Hablamos bajito del elenco de Pasion Morena de cómo nuestra historia real superaba el guion prometiendo discreción pero más noches así.

Ana se durmió ronroneando yo velándola el sabor de su piel aún en mi lengua el aroma de nuestro amor impregnado en las sábanas. Mañana otro día de grabaciones pero ahora cada mirada cada roce sería preludio de pasiones ocultas. En el mundo del elenco de Pasion Morena los amores verdaderos nacen entre luces y mentiras pero los nuestros ardían con luz propia.

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