Tri Olímpico Partidos Trío Ardiente
Estás en un bar deportivo en el corazón de la CDMX los ojos fijos en la pantalla gigante donde arranca el primer partido del Tri Olímpico. El ambiente está que arde con gritos de ¡órale! y vasos chocando. Llevas una playera ajustada del Tri que resalta tus curvas y sientes la adrenalina del fútbol olímpico recorriéndote las venas. De repente dos carnales guapísimos se sientan cerca tuyos. Uno es Marco alto musculoso con ojos verdes y sonrisa pícara el otro Luis moreno fornido con tatuajes que asoman por las mangas de su jersey. Los dos son fans empedernidos del Tri y no tardan en engancharte en la plática.
Qué chido verte aquí güey dice Marco acercándose tanto que sientes el calor de su cuerpo mezclado con olor a loción fresca y cerveza. ¿Vienes sola a los partidos del Tri Olímpico? Ven con nosotros al depa después de este está a dos cuadras y tenemos pantazón y chelas frías. Luis asiente con una mirada que te recorre de arriba abajo Sí carnalita no te vas a arrepentir el ambiente en casa es otro nivel.
El corazón te late fuerte no solo por el gol que acaba de caer sino por la electricidad que salta entre los tres. Aceptas porque ¿por qué no? Eres adulta libre y esa tensión en el aire huele a promesa de algo más que fútbol. Salen del bar caminando rápido las luces de la Reforma parpadeando a su lado. Llegan a un depa moderno en Polanco con ventanales enormes y el segundo partido del Tri Olímpico ya a punto de empezar.
Estos pendejos me traen loca piensas mientras te sientas en el sofá de piel entre ellos la pantalla iluminando sus rostros sudorosos de emoción.
El primer partido del Tri Olímpico fue una carniza pero ahora en la intimidad del depa la cosa cambia. Abren chelas frías el pop resuena y brindan ¡Por el Tri y por noches que no se olvidan! Gritas con ellos cuando meten gol el cuerpo de Marco roza tu muslo accidentalmente o no tanto. Su piel áspera por el vello te eriza la piel y el olor a hombre sudado del estadio imaginario te invade. Luis pone su brazo alrededor de tus hombros Estás cañona con esa playera murmura su aliento cálido en tu oreja sabe a menta y deseo contenido.
Durante el medio tiempo las manos empiezan a explorar. Marco te acaricia la pierna subiendo despacio hasta el borde de tu falda corta ¿Te molesta? pregunta con voz ronca. Sacudes la cabeza Al contrario pendejo sigue. Luis se une besándote el cuello su lengua trazando círculos húmedos que te hacen jadear. El segundo tiempo arranca pero ya nadie presta tanta atención al balón. Tus manos van a sus entrepiernas sintiendo lo duros que están los dos olvídate del Tri Olímpico por un rato el pulso acelerado es por ellos.
Te quitas la playera revelando tu sostén de encaje negro y ellos gimen de aprobación. Qué rica eres dice Luis quitándose el jersey para mostrar un torso esculpido por horas en el gym. Marco hace lo mismo sus abdominales brillando bajo la luz tenue. Te besan los dos al mismo tiempo bocas hambrientas lenguas enredándose sabor a cerveza y piel salada. Tus pezones se endurecen contra sus pechos el roce enviando chispas directo a tu centro húmedo.
No puedo creer que esté pasando esto justo en el segundo partido del Tri Olímpico pero qué chingón se siente reflexionas mientras una mano de Marco se cuela en tu brasier pellizcando juguetón.
El partido sigue en la tele el narrador gritando un penal pero tus gemidos lo ahogan. Luis baja tu sostén chupando un pezón la succión fuerte y húmeda haciendo que arquees la espalda. Marco desabrocha tu falda y sus dedos encuentran tu tanga empapada Estás chorreando güey ríe bajito metiendo un dedo despacio frotando tu clítoris en círculos perfectos. Gimes fuerte mordiéndote el labio el sonido de la carne mojada mezclándose con los cánticos del estadio en la pantalla.
Los empujas al sofá poniéndote de rodillas entre ellos. Desabrochas sus jeans liberando dos vergas gruesas palpitantes una circuncidada venosa la otra con prepucio suave. El olor almizclado de su excitación te marea de lujuria. Las tomas en las manos alternando lamidas largas desde la base hasta la punta saboreando el precum salado. Marco gime ¡Qué mamada tan rica! mientras Luis te agarra el pelo suave Sigue así reina del Tri.
El tercer partido del Tri Olímpico inicia con todo el estadio rugiendo en la tele pero en el depa el rugido es tuyo. Han pasado dos noches de tensión deliciosa viendo los partidos juntos coqueteando tocando pero sin cruzar la línea final. Hoy no hay vuelta atrás. Despiertas en su cama los tres desnudos enredados después de la calentura del segundo encuentro. El sol entra por las cortinas el aroma a sexo y sábanas revueltas impregnando el aire.
Marco te besa despierto ya su erección presionando tu nalga Buenos días campeona hoy ganamos el Tri y nosotros también. Luis se pega por delante su boca capturando la tuya mientras sus manos amasan tus senos. Te sientes empoderada el centro de su mundo dos hombres adorándote sin prisa. Quiero los dos ahora exiges con voz firme y ellos obedecen sonriendo como pendejos enamorados.
Luis se acuesta y lo montas despacio su verga llenándote centímetro a centímetro el estiramiento ardiente perfecto. ¡Ay qué rico cabrón! gritas moviéndote arriba abajo el slap slap de piel contra piel resonando. Marco se pone de rodillas detrás untando lubricante en tu entrada trasera Relájate amor te voy a hacer volar. Entras en éxtasis cuando te penetra lento cuidadoso la doble plenitud explotando fuegos artificiales en tu cerebro. Gritas su nombre el sudor chorreando por tu espalda mezclándose con el de ellos olores a almizcle y pasión pura.
El ritmo aumenta sincronizados embistiéndote al unísono mientras el Tri Olímpico mete gol en la pantalla. Tus paredes se contraen ordeñándolos el orgasmo construyéndose como una ola imparable. ¡Me vengo me vengo! aúllas el placer cegador pulsando en cada nervio. Ellos gruñen explotando dentro tuyo chorros calientes llenándote el semen goteando por tus muslos.
Colapsan los tres jadeantes cuerpos temblorosos pegados en un enredo sudoroso. El partido termina con victoria del Tri pero la verdadera victoria es esta conexión carnal profunda. Te besan suave Marco murmurando Eres increíble nunca habíamos tenido un trío tan chingón. Luis asiente Quedate para los cuartos güey.
Estos partidos del Tri Olímpico cambiaron mi vida o al menos mis noches piensas sonriendo mientras el afterglow te envuelve en paz lujuriosa.
Se duchan juntos agua caliente lavando el sudor pero no el recuerdo manos jabonosas explorando de nuevo risas y besos juguetones. Sales del depa con piernas flojas pero alma llena el sabor de ellos en tu boca el aroma pegado a tu piel. Los Tri Olímpico partidos fueron épicos pero este trío ardiente los superó todo. Sabes que volverás porque el deseo no acaba con un silbatazo final.