Videos XXX Tríos Dos Hombres Una Mujer
Todo empezó una noche calurosa en mi depa de Polanco chido y con vista al skyline de la Ciudad de México. Yo soy Ana una morra de veintiocho pirulos con curvas que vuelven locos a los weyes y un trabajo en marketing que me deja tiempo pa' mis gustos culposos. Esa noche sola con una chela fría en la mano me dio por buscar en la red videos xxx tríos dos hombres una mujer. Neta que siempre me han prendido esos rollos de una chava en el centro de dos machos que la comen viva con ganas brutales pero consensuadas. El calor de la pantalla me hacía sudar mientras veía cómo la tipa gemía con las vergas de los dos weyes entrando y saliendo de su cuerpo como si no hubiera mañana.
¿Y si yo probara eso? ¿Dos carnales que me hagan volar el techo?pensé mientras mi mano bajaba por mi blusa suelta hasta rozar mis chichis endurecidas. El sonido de los jadeos en el video me erizaba la piel y olía mi propia excitación mezclada con el perfume dulce de mi loción. Pero era solo un fantasy hasta que sonó el timbre. Eran Marco y Luis mis dos compas de la uni que venían de una peda en la Roma. Marco el alto moreno con ojos que te desnudan y Luis el güero atlético con sonrisa pícara. Los invité a pasar sin pensarlo dos veces.
—Órale Ana qué chido depa —dijo Marco mientras se echaba en el sofá de piel suave oliendo a limpio—. ¿Qué pelan?
—Nada wey solo matándome el calor —mentí riendo mientras les servía chelas heladas que sudaban gotitas frías—. Pasen vengan.
Nos pusimos a platicar de la vida de la peda y de pronto saqué el tema de los videos xxx tríos dos hombres una mujer que había visto. Neta que el alcohol y el calor me soltaron la lengua.
—No mames ¿en serio? —rió Luis con los ojos brillantes—. Yo he visto un chingo de esos son la neta.
Marco me miró con esa ceja arqueada que me moja al instante.
—¿Quieres ver uno ahorita morra?
Mi corazón latió como tambor en desfile. Sí dije bajito y saqué mi laptop. El cuarto se llenó de gemidos en español mexicano crudo con palabras como "métele verga" y "qué rico tu chochito". Los tres nos quedamos callados viendo cómo la mujer se retorcía entre los dos hombres sus pieles brillando de sudor el olor imaginario a sexo invadiendo el aire. Sentí sus miradas sobre mí mis pezones duros contra la tela fina de mi top.
Acto uno cerrado con la tensión en el aire espesa como niebla de tráfico en Reforma. Mis piernas temblaban un poquito y el pulso en mi cuello latía fuerte.
La cosa escaló cuando Luis rozó mi muslo con su mano callosa de tanto gym. Fue casual o no pero el toque envió chispas por mi espinazo.
—Ana ¿te prende eso de verdad? —preguntó Marco su voz ronca como gravel bajo las llantas.
Sí weyes y a ustedes? respondí desafiante mordiéndome el labio. Ahí empezó el medio el build up que me tenía al borde. Nos besamos primero Marco con su lengua experta explorando mi boca sabor a chela y tabaco dulce luego Luis uniéndose su aliento fresco de menta. Sus manos por todos lados quitándome la blusa despacio sintiendo el roce áspero de sus palmas en mi piel suave oliendo a vainilla de mi crema.
Me recargué en el sofá mis tetas expuestas al aire fresco del AC que me erizaba todo. Marco chupó mi pezón izquierdo succionando con fuerza que dolía rico mientras Luis lamía el derecho su barba incipiente raspando delicioso. Gemí bajito el sonido saliendo gutural desde mi garganta.
Esto es real no un video puta madre qué chidopensé mientras mis manos bajaban a sus pantalones sintiendo las vergas duras como fierro palpitando bajo la tela.
—Quítenselos cabrones —ordené empoderada mi voz temblando de deseo. Ellos obedecieron riendo bajito desabrochando belts y bajando boxers. Dos vergas gruesas saltaron libres la de Marco venosa y larga la de Luis más gruesa con cabeza roja hinchada. Olía a hombre puro ese aroma almizclado que me volvía loca. Me arrodillé entre ellos el piso de madera dura contra mis rodillas pero qué importaba. Tomé la de Marco en mi boca saboreando el precum salado resbaloso mientras con la mano pajeaba a Luis sintiendo su pulso acelerado en mi palma.
Los gemidos de ellos me empoderaban soy la reina aquí. Subí y bajé la cabeza la saliva chorreando por mi barbilla el sonido chapoteante llenando el cuarto mezclado con sus "ahhh Ana qué rico". Luego cambié verga por verga probando sabores distintos Marco más salado Luis con toque dulce. Mis chones empapados goteaban ya el olor de mi panocha húmeda invadiendo todo.
Marco me levantó como pluma y me llevó a la cama king size con sábanas de algodón egipcio suaves como beso. Me quitaron el short y las chones revelando mi chochito depilado brillando de jugos. Luis se hundió entre mis piernas su lengua plana lamiendo desde el ano hasta el clítoris chupando como si fuera mango maduro. Marco besaba mi boca ahogando mis gritos sus dedos pellizcando mis chichis. El placer subía en olas mi espalda arqueándose el sudor perlando mi frente.
—Métanmela ya weyes —supliqué y ellos sonrieron. Marco se puso debajo de mí su verga alineada con mi entrada. Bajé despacio sintiendo cada centímetro estirándome delicioso el ardor placentero de la plenitud. Luis detrás escupió en mi culo y metió un dedo luego dos preparándome con paciencia. Gemí con la doble invasión el olor a sexo crudo ahora intenso como perfume prohibido.
Entró Luis despacio su grosor abriéndome el ano con fuego que se volvía éxtasis. Los dos dentro moviéndose alternados uno entra el otro sale el ritmo como olas en Acapulco. Sentía sus huevos chocando contra mí el slap slap slap resonando piel contra piel sudor goteando de sus pechos a mi espalda. Mis paredes internas apretándolos ordeñándolos mis jugos chorreando por las piernas de Marco.
¡Más fuerte pendejos! grité y aceleraron follándome como animales pero con ojos que decían te adoramos. El clímax se acercaba mi vientre contrayéndose pulsos en mi clítoris latiendo. Grité un "¡Me vengo!" que salió ronco y exploté temblores sacudiendo mi cuerpo chorros calientes saliendo de mí empapando todo. Ellos siguieron unos segundos más Marco gruñendo al llenarme de leche caliente espesa Luis eyaculando en mi culo el calor inundándome.
Colapsamos en un enredo de miembros sudorosos respiraciones jadeantes. El afterglow fue puro paraíso sus manos acariciando mi piel sensible besos suaves en mi cuello. Olía a semen mezclado con mi esencia el cuarto un templo de placer compartido.
—Neta Ana eso fue épico —murmuró Marco besando mi frente.
—Mejor que cualquier video —agregó Luis riendo.
Me acurruqué entre ellos sintiendo sus corazones calmándose contra mi piel.
Esto no fue solo sexo fue conexión pura empoderamiento en carne viva. Sabía que repetiríamos que esos videos xxx tríos dos hombres una mujer habían sido solo el detonante de mi propia aventura. La noche terminó con risas promesas y un sueño profundo envuelta en sus brazos el skyline titilando afuera como testigo silencioso.