Relatos Eroticos
Inicio Trío Trio con Mi Novia Porn Hecho Realidad Trio con Mi Novia Porn Hecho Realidad

Trio con Mi Novia Porn Hecho Realidad

6720 palabras

Trio con Mi Novia Porn Hecho Realidad

Estaba tirado en el sillón de mi depa en la Condesa, con el calor de la noche de México City pegándome en la cara como un beso ardiente. Mi novia, Karla, esa chava morena con curvas que te hacen babear, se acurrucaba contra mí, su piel suave rozando mi brazo desnudo. Olía a su perfume de vainilla mezclado con el sudor ligero de la tarde, y neta, eso solo me ponía más cachondo. Teníamos una botella de tequila reposado a la mano, y la tele enchufada en la laptop, buscando algo para encender la chispa.

¿Por qué no probamos algo nuevo wey? me dijo Karla con esa voz ronca que me eriza la piel, mientras sus dedos jugaban con el botón de mi short. Yo asentí, el corazón latiéndome fuerte, y le pasé la laptop. Ella tecleó rápido: "trio con mi novia porn". La pantalla se llenó de videos calientes, gemidos en loop, cuerpos enredados que se movían como olas. Vi a una morra parecida a ella, chupando verga mientras otro wey la penetraba por atrás. El sonido de piel contra piel, esos plaf plaf húmedos, me pusieron la verga dura al instante.

¿Y si lo hacemos de verdad? ¿Y si invito a Lupe, mi compa del gym? Esa pinche Lupe siempre anda coqueteando, con sus tetas firmes y su culo de gimnasio.

Me quedé helado, pero excitado. Neta carnal, ¿estás segura? le pregunté, mi voz temblando un poco. Ella se rio, mordiéndose el labio inferior, ese gesto que me vuelve loco. Sí pendejo, consiente todo, y los dos sabemos que lo quieres desde hace rato. Llamó a Lupe ahí mismo, la chava contestó con voz juguetona, y en menos de media hora, el timbre sonó. Lupe entró como huracán, vestida con un short diminuto que dejaba ver sus muslos torneados y una blusa escotada que gritaba "tócame". Olía a coco y deseo fresco, su pelo suelto cayendo en cascada.

Nos sentamos los tres en el sillón, el aire cargado de tensión como antes de una tormenta. Karla sirvió shots de tequila, sus ojos brillando con picardía. Chécate esto wey, dijo poniéndole play al video de trio con mi novia porn otra vez. Lupe se sonrojó un poco, pero se acercó más, su pierna rozando la mía. Sentí el calor de su piel, suave como seda, y el pulso acelerado en su muslo. Karla se inclinó y me besó, su lengua dulce invadiendo mi boca con sabor a tequila y miel. Lupe nos miró, lamiéndose los labios, y de pronto, su mano se posó en mi pecho, bajando despacio.

El beso se volvió feroz, Karla gimiendo bajito contra mis labios, mientras Lupe desabrochaba mi short. Mi verga saltó libre, dura como piedra, latiendo al aire cálido. ¡Mira qué rica la tienes carnal! exclamó Lupe, su aliento caliente en mi cuello. Karla se arrodilló primero, tomando mi verga en su mano tibia, lamiendo la punta con lengua juguetona. Sabía salado, a pre-semen, y ella lo chupaba con hambre, haciendo ruiditos slurp slurp que llenaban la habitación. Lupe se unió, sus labios carnosos rozando los de Karla, y juntas lamieron mi tronco, lenguas enredándose alrededor, mirándome con ojos de fuego.

Me recargué, el sillón crujiendo bajo nosotros, el olor a sexo empezando a flotar: ese almizcle dulce de coños mojados y vergas sudadas. Quítense la ropa mamacitas, gruñí, y ellas obedecieron riendo. Karla se quitó la blusa, sus tetas medianas saltando libres, pezones oscuros endurecidos. Lupe era un espectáculo: tetas grandes, perfectas, con areolas rosadas. Se besaron entre ellas, lenguas danzando, mientras yo las tocaba, pellizcando pezones, sintiendo su elasticidad bajo mis dedos ásperos.

Esto es mejor que cualquier trio con mi novia porn, neta, sus cuerpos reales sudando contra mí, no pixeles fríos.

Las llevé al cuarto, la cama king size esperando como altar. Karla se tiró de espaldas, abriendo las piernas, su coño depilado brillando húmedo bajo la luz tenue. Olía a mar y deseo, ese aroma que me hace perder la cabeza. Lupe se montó en su cara, frotando su culo redondo contra la boca de Karla. Escuché el lamedor húmedo, Karla chupando clítoris con avidez, Lupe gimiendo alto: ¡Ay sí cabrón, así! Yo me posicioné entre las piernas de Karla, frotando mi verga contra sus labios vaginales resbalosos. Entré despacio, centímetro a centímetro, sintiendo su calor apretado envolviéndome, paredes pulsantes ordeñándome.

Empujé rítmico, el plaf plaf de mis bolas contra su culo resonando, mezclado con los gemidos ahogados de Lupe. Sudábamos todos, pieles pegajosas deslizándose. Cambiamos: Lupe se puso a cuatro, su coño rosado invitándome. Karla debajo de ella, lamiendo mis bolas mientras yo la penetraba. ¡Más duro wey, rómpeme! gritó Lupe, su voz quebrada. La embestí fuerte, agarrando sus caderas anchas, oliendo su sudor mezclado con el de Karla. Karla metió dedos en el culo de Lupe, y esta se vino primero, temblando, chorros calientes salpicando mis muslos.

La tensión subía como fiebre, mi verga hinchada al límite. Karla me jaló hacia ella, montándome a horcajadas. Su coño tragándome entero, subiendo y bajando, tetas rebotando en mi cara. Las chupé, mordí suave, saboreando su piel salada. Lupe se pegó atrás, lamiendo mi cuello, sus tetas aplastadas contra mi espalda. Sentí sus dedos jugando con mis huevos, apretando. Vente conmigo amor, susurró Karla en mi oído, su aliento caliente. Aceleré, el clímax rugiendo dentro.

Exploté primero, chorros calientes llenando su coño, pulsos interminables. Ella se vino segundos después, arañándome la espalda, gritando ¡Sí pendejo, lléname! Lupe se masturbó viéndonos, viniéndose de nuevo con gemido gutural. Colapsamos en un enredo de miembros sudorosos, respiraciones jadeantes llenando el cuarto. El olor a sexo era espeso, almizcle puro, pieles pegadas por semen y jugos.

Nos quedamos así un rato, Karla acurrucada en mi pecho, Lupe besando mi hombro. Eso fue épico, mejor que cualquier trio con mi novia porn, dijo Karla riendo bajito. Limpiamos con toallas suaves, riendo de lo loco que fue. Lupe se vistió prometiendo repetir, su beso final sabiendo a promesas. Karla y yo nos abrazamos en la cama revuelta, el corazón aún acelerado.

Neta, esa noche cambió todo. La fantasía se volvió carne, sudor y amor puro. Mi novia, mi reina, abriendo puertas que no sabía que existían.

Durmió pegada a mí, su respiración calmada como olas suaves. Yo sonreí en la oscuridad, sabiendo que habíamos cruzado un umbral delicioso, listos para más aventuras en esta ciudad que nunca duerme.

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a relatoseroticos.mx.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.