Pruébame con Try Me The Weeknd Lyrics
Estás recostada en el sofá de tu depa en la Condesa, las luces tenues pintando sombras suaves en las paredes blancas. Afuera, el bullicio de la ciudad se filtra como un murmullo lejano, pero adentro reina la voz aterciopelada de The Weeknd. Pones Try Me en Spotify, y las try me the weeknd lyrics te envuelven como humo de cigarro caro: "That's why your girlfriend right here is the realest, do not tempt me". El bajo vibra en tu pecho, acelerando tu pulso, y sientes un cosquilleo entre las piernas. ¿Y si Alex llega y lo ponemos a prueba? piensas, mordiéndote el labio. Llevan meses juntos, él con ese cuerpo atlético de quien corre por el Bosque cada mañana, y tú, con curvas que lo vuelven loco. Pero últimamente, las miradas coquetas en las fiestas los han picado, como si las letras de esa rola fueran un reto juguetón.
Try me, baby Test me, baby Do it if you dare
El aire huele a vainilla de tu vela aromática, mezclado con el calor de tu piel que ya suda un poco. Te quitas la blusa ligera, quedando en bra de encaje negro y shorts cortos. Tus pezones se marcan contra la tela, duros por la anticipación. Suenas la rola otra vez, subes el volumen, y bailas lento, moviendo las caderas al ritmo. Pruébame, cabrón, imaginas diciéndole a Alex, recordando cómo te miró la otra noche en el bar, celoso de ese tipo que te invitó una chela.
La puerta se abre de golpe. Alex entra, corbata suelta, camisa blanca pegada al torso por el sudor del tráfico infernal de la CDMX. Sus ojos oscuros te recorren como fuego líquido. "¿Qué onda, preciosa? ¿Ya estás en modo fiesta?", dice con esa voz grave que te eriza la piel. Huele a su colonia cítrica, fresca y masculina, cortando el dulzor de la habitación. Se acerca, y tú lo jalas por la cintura, pegando tu cuerpo al suyo. La canción sigue: "Of course you did, tell me who that is, that's what I like". Él ríe bajito, sus manos grandes en tu cintura. "Try me the weeknd lyrics, ¿eh? ¿Me estás retando, nena?"
Lo miras fijo, el corazón latiéndote en la garganta. "Pruébame tú a mí, güey. A ver si aguantas". Sus labios capturan los tuyos en un beso hambriento, lengua invadiendo tu boca con sabor a menta y deseo crudo. Sus manos suben por tu espalda, desabrochando el bra con un chasquido experto. Tus tetas se liberan, pesadas y sensibles, y él las acaricia, pulgares rozando los pezones hasta que gimes contra su boca. El sonido de la rola se mezcla con vuestras respiraciones agitadas, el bajo retumbando como tu pulso en las venas.
Lo empujas al sofá, montándote a horcajadas sobre él. Sientes su verga dura presionando contra tus shorts, gruesa y lista. "No mames, estás empapada ya", murmura, metiendo la mano dentro de tu calzón. Sus dedos resbalan en tu humedad, tocando el clítoris hinchado. Un escalofrío te recorre la espina, olor a tu excitación flotando en el aire, almizclado y dulce. Qué chingón se siente su toque, áspero pero preciso, piensas mientras arqueas la espalda. Él te lame el cuello, mordisqueando la piel salada, y tú le arrancas la camisa, arañando su pecho velludo con uñas pintadas de rojo.
La tensión crece como tormenta de verano. Se levantan, tambaleantes, y van al cuarto. La cama king size con sábanas de algodón egipcio los espera, iluminada por la luna que se cuela por las cortinas sheer. Alex te tumba suave, pero sus ojos arden con esa posesión juguetona de las lyrics: "Tell me who this new guy is, so I can take his ass to trial". "Nadie más que tú, pendejo", le susurras, riendo, mientras le bajas el pantalón. Su verga salta libre, venosa y palpitante, la cabeza brillando de pre-semen. La tomas en la mano, piel caliente y suave como terciopelo sobre acero, y la lames desde la base hasta la punta, saboreando su gusto salado y varonil.
Él gruñe, "Órale, qué mamada tan rica", enredando los dedos en tu pelo largo. Chupas más profundo, garganta relajada, saliva chorreando por tu barbilla. El sonido húmedo llena la habitación, junto con sus jadeos roncos. Pero no lo dejas acabar; lo quieres dentro. Te subes encima, frotando tu panocha mojada contra su verga. "Entra ya, cabrón", exiges, y él obedece, embistiéndote de un golpe. Llenándote por completo, estirándote delicioso. Gritas, uñas clavadas en sus hombros, mientras cabalgas lento al principio, sintiendo cada vena rozando tus paredes internas.
El sudor perla sus abdominales, goteando hasta mezclarse con el tuyo. Huele a sexo puro, a piel caliente y fluidos. Acelera el ritmo, sus caderas chocando contra las tuyas con palmadas sonoras. Es como si las try me the weeknd lyrics nos guiaran, probándonos mutuamente, sin celos, solo puro fuego. Él te voltea, poniéndote a cuatro, y te penetra desde atrás, mano en tu clítoris frotando en círculos. Tus gemidos suben de tono, "¡Más duro, Alex, chíngame fuerte!", y él lo hace, verga golpeando tu punto G hasta que ves estrellas. El orgasmo te parte en dos, contrayéndote alrededor de él, jugos chorreando por tus muslos. Él ruge, llenándote con chorros calientes, colapsando sobre tu espalda.
Se quedan así, jadeantes, cuerpos pegajosos. El eco de la rola aún suena lejano desde la sala. Te voltea, besándote tierno ahora, lengua perezosa explorando tu boca hinchada. "Eres la mejor, nena. No necesito probar nada más", murmura contra tu piel. Tú sonríes, trazando patrones en su pecho con el dedo, sintiendo su corazón desacelerar al unísono con el tuyo. El aire se enfría, olor a sexo persistiendo como promesa. Try me the weeknd lyrics nos unieron esta noche, pero somos nosotros los que ardemos de verdad.
Se acurrucan bajo las sábanas, piernas enredadas, su brazo pesado sobre tu cintura. Afuera, la ciudad duerme, pero adentro, el afterglow brilla. Mañana será otro día de retos juguetones, pero por ahora, el mundo es solo piel contra piel, latidos compartidos y la certeza de que se probaron mutuamente... y aprobaron con creces.