Videos de Trios Caseros que Encienden el Alma
Era una noche calurosa en el DF como tantas otras pero esta vez el aire se sentía cargado de algo más que humedad. Yo Ana de veintiocho años morra curvilínea con piel morena y ojos que decían más de lo que mis palabras podían vivía con Marco mi carnal de toda la vida en nuestro depa chiquito pero chido en la Roma. Habíamos estado juntos cinco años y la neta el sexo seguía siendo de lujo pero últimamente andábamos buscando algo que nos prendiera más el fuego. Esa noche después de unas chelas frías y unos tacos al pastor que nos dejaron la boca ardiendo Marco sacó su cel y dijo Órale mira esto wey encontré videos de trios caseros que están bien cabrones.
Me recargué en su hombro oliendo su colonia mezclada con el sudor fresco de la noche y miré la pantallita. El primer video era casero puro un par de morros y una nena en una cama deshecha riéndose nerviosos al principio pero pronto gimiendo como posesos. La cámara temblaba capturando cada roce de piel sudorosa cada beso húmedo que sonaba chido en los audífonos. ¿Ves cómo se miran? murmuró Marco su mano ya bajando por mi muslo. Sentí un cosquilleo en el estómago el calor subiendo desde mi entrepierna mientras veía cómo la chava se arqueaba recibiendo a los dos al mismo tiempo. Olía a excitación en mi mente el aroma imaginario a sexo crudo y piel caliente.
¿Y si lo hacemos nosotros? pensé ¿Será que podría sentir dos cuerpos contra el mío dos bocas explorándome?La idea me mojó de inmediato. Marco lo notó porque su dedo ya rozaba mi shortcito empapado. Apagamos el video y nos besamos con hambre pero él propuso algo loco: Llamemos a Luis tu compa de la uni el que siempre anda coqueteando contigo. Luis era un vato alto fornido con tatuajes y una sonrisa pícara de treinta años soltero y bien puesto. Lo conocía de fiestas siempre había química pero nunca cruzamos la línea. Le mandamos un mensajito y en media hora ya estaba tocando la puerta con una botella de tequila en la mano.
Entró oliendo a loción fresca y cigarro su camisa ajustada marcando pectorales duros. Nos sentamos en el sillón yo en medio con las piernas cruzadas pero el corazón latiéndome como tambor. ¿Qué onda pinches pervertidos? videos de trios caseros ¿eh? se rió Luis sirviendo shots. Brindamos y el tequila quemó mi garganta bajando ardiente despertando cada nervio. Hablamos de todo un rato riéndonos recordando anécdotas pero el aire se espesaba con miradas cargadas. Marco me besó primero su lengua invadiendo mi boca con sabor a limón y sal mientras Luis observaba su respiración acelerándose.
Me levanté despacio quitándome la blusa dejando ver mi brasier negro de encaje mis tetas firmes subiendo y bajando. ¿Quieren grabar su propio video de trios caseros? pregunté con voz ronca empoderada por el deseo. Ambos asintieron ojos brillantes. Marco sacó el trípode del cel y lo puso en la mesita apuntando a la cama. La luz tenue de la lámpara pintaba sombras suaves en las paredes el ventilador zumbando como un susurro cómplice.
Empecé el juego besando a Marco profundo mis manos en su nuca sintiendo su barba raspándome la piel mientras Luis se acercaba por detrás sus dedos grandes deslizándose por mi espalda bajando hasta desabrocharme el brasier. Un jadeo se me escapó cuando sus labios tocaron mi cuello mordisqueando suave el calor de su aliento erizándome la piel. Estás rica Ana gruñó Luis su voz grave vibrando en mi espina. Marco se arrodilló frente a mí bajándome el short y las tanguitas de un jalón exponiendo mi concha ya hinchada brillando de jugos.
El tacto de sus lenguas fue eléctrico. Marco lamió mi clítoris chupando despacio círculos húmedos que me hicieron arquearme gimiendo fuerte el sonido rebotando en las paredes. Luis mamaba mis tetas alternando pezones duros succionando con hambre su saliva fresca contrastando el calor de mi cuerpo. Olía a nosotrosexudado almizcle y tequila mezclado.
Dios esto es mejor que cualquier video de trios caserospensé mientras mis caderas se movían solas frotándome en la boca de Marco.
La tensión crecía como tormenta. Me tumbaron en la cama sábanas frescas contra mi espalda ardiente. Marco se quitó la ropa su verga dura saltando gruesa venosa lista. Luis igual su pito más largo curvado tentador. Me puse de rodillas entre ellos mamando uno mientras pajeaba al otro alternando sabores salados pre-semen en mi lengua. Qué chida boca tienes morra jadeó Marco enredando dedos en mi pelo guiándome más hondo. El sonido de chupadas húmedas y gemidos llenaba la habitación mi piel erizada por sus caricias manos por todos lados pellizcando nalgas apretando muslos.
Marco se acostó y yo me subí encima su verga abriéndome despacio centímetro a centímetro estirándome delicioso hasta el fondo. Grité de placer el roce interno pulsando. Luis se paró en la cama ofreciéndome su pito que tragué ansiosa mientras cabalgaba a Marco. Cada embestida me hacía tragar más profundo garganta apretando saliva goteando. Sentía sus pulsos acelerados el sudor chorreando mezclándose en mi piel el olor intenso a macho excitado envolviéndonos.
Cámbienle carnal propuso Marco y nos movimos fluidos. Ahora Luis atrás penetrándome el culo primero con dedos lubricados por mis jugos luego su punta gruesa rompiendo suave. Dolor placer mezclado me abrió como nunca órale sí así supliqué empoderada dueña de mi gozo. Marco enfrente en mi concha doble penetración real los dos moviéndose alternando ritmos sincronizados. Mis paredes internas apretándolos gemí ronca voz quebrada por oleadas de éxtasis. El slap slap de piel contra piel resonaba sudor volando bocas besándose encima de mí lenguas enredadas.
La cámara capturaba todo temblores close-ups de mi cara extasiada vergas entrando saliendo jugos chorreando. Internamente luchaba con el clímax acercándose
No aguanto más van a hacer que explote. Aceleraron embistes feroces manos en mis caderas pellizcando clítoris frotado. El orgasmo llegó como tsunami cuerpo convulsionando gritando su nombre sus nombres jugos salpicando sábanas empapadas. Ellos siguieron un poco más gruñendo hasta que Marco se corrió dentro caliente chorros pintándome adentro Luis sacando eyaculando en mis tetas leche espesa caliente goteando.
Colapsamos jadeantes risas nerviosas rompiendo la tensión. Apagamos la cámara y nos acurrucamos piel contra piel corajes latiendo al unísono. Olía a sexo puro clímax satisfecho el aire pesado pero dulce. Marco me besó la frente Fue chingón amor mejor que esos videos de trios caseros. Luis asintió abrazándome Repetimos cuando quieran pinches locos. Me sentí poderosa reina de la noche habiendo explorado un deseo profundo sin culpas solo placer puro.
Al día siguiente revisamos el video nuestro propio video de trios caseros crudo real íntimo. No lo subiríamos era nuestro secreto pero verlo de nuevo prendió chispas. La conexión entre los tres se fortaleció risas promesas de más noches locas. En el DF la vida sigue pero ahora con un fuego nuevo latiendo en mi alma piel memoria grabada para siempre.