Relatos Eroticos
Inicio Trío Fotos de Tríos Dos Mujeres y un Hombre Irresistibles Fotos de Tríos Dos Mujeres y un Hombre Irresistibles

Fotos de Tríos Dos Mujeres y un Hombre Irresistibles

5460 palabras

Fotos de Tríos Dos Mujeres y un Hombre Irresistibles

Te recuestas en el sofá de tu departamento en la Roma, con el sol del atardecer colándose por las cortinas semitransparentes, tiñendo todo de un naranja cálido que huele a jazmín del jardín de abajo. Sofia, tu morra de ojos café profundos y curvas que te vuelven loco, está sentada a tu lado, su pierna rozando la tuya con esa electricidad sutil que siempre precede a lo bueno. Frente a ustedes, Carmen, la carnala de ella desde la uni, con su melena negra suelta y una blusa escotada que deja ver el valle entre sus chichis perfectas. Las dos han estado bebiendo mezcal, y el aire está cargado con ese aroma ahumado mezclado al perfume dulce de Sofia, vainilla y algo más picante.

¿Qué chingados pasa aquí? piensas, mientras Sofia te pasa su celular con una sonrisa pícara.

"Mira wey, encontré estas fotos de tríos dos mujeres y un hombre en un sitio bien cabrón. ¿No te dan unas ganas de probar?"
Deslizas el dedo por la pantalla, y joder, las imágenes te pegan directo en la verga: dos morras despampanantes devorando a un vato afortunado, lenguas enredadas, manos por todos lados, cuerpos sudados brillando bajo luces tenues. El corazón te late fuerte, sientes el calor subiendo por el cuello.

Carmen se acerca, su aliento tibio en tu oreja. Su piel huele a coco y deseo, como esas noches de verano en la playa de Puerto Vallarta. "Yo digo que sí, carnal. Imagínate, tú en el centro, nosotras dos atendiendo cada centímetro tuyo." Sofia asiente, mordiéndose el labio inferior, esa forma que sabes que significa que ya está mojada. Te besan al unísono, labios suaves y urgentes, el sabor del mezcal en sus lenguas bailando con la tuya. Tus manos recorren sus espaldas, sintiendo la seda de sus blusas, los brazieres listos para soltarse.

La tensión crece como una tormenta en el DF, lenta pero imparable. Sofia te quita la playera, sus uñas rozando tu pecho, enviando chispas directo a tu entrepierna. Pinche paraíso, dos diosas mexicanas queriendo comerte vivo. Carmen desabrocha tu jeans, liberando tu verga dura como piedra, y suelta un gemido bajo al verla. "Órale, qué chingona está de tiesa." Sofia se arrodilla primero, su boca caliente envolviéndote, chupando con esa succión que te hace arquear la espalda. El sonido húmedo de su saliva, los jadeos de Carmen masturbándose al lado, te envuelven como niebla espesa.

Se levantan, quitándose la ropa con miradas que prometen fuego. Sofia, con su panocha depilada reluciente de jugos, y Carmen con tetas firmes que rebotan al moverse. Te tumban en la alfombra mullida, el olor a sexo empezando a impregnar el aire, almizclado y adictivo. Carmen se sienta en tu cara, su coño sabroso presionando tus labios, jugo dulce salado en tu lengua mientras la lames despacio, círculos en su clítoris hinchado.

"¡Ay, cabrón, qué rico comes verga... digo, panocha!"
ríe ella, temblando.

Sofia cabalga tu polla, bajando centímetro a centímetro, su interior apretado y caliente como un guante de terciopelo húmedo. Sientes cada vena de tu verga rozando sus paredes, el slap slap de sus nalgas contra tus muslos. Esto es mejor que cualquier foto, joder, real y palpitante. Las dos se besan sobre ti, lenguas enredadas, gemidos ahogados que vibran en tu piel. Cambian posiciones, inspiradas en esas imágenes: Sofia de perrito, Carmen debajo lamiéndole el clítoris mientras tú la penetras profundo, tus bolas golpeando suave contra su culo redondo.

El sudor perla sus cuerpos, goteando en tu pecho, salado en tu boca cuando besas sus pezones duros como balines. El cuarto se llena de sonidos: resoplidos, "más duro, wey", el crujir del sofá cuando te mueves. Tu pulso retumba en los oídos, el olor de sus excitaciones mezclándose con el mezcal derramado en la mesita. Carmen te monta ahora, rebotando salvaje, sus chichis danzando frente a tu cara, mientras Sofia te besa el cuello, susurrando

"Eres nuestro semental, amor. Fóllanos como en esas fotos de tríos dos mujeres y un hombre."

La intensidad sube, tus caderas embistiendo con fuerza contenida, sintiendo sus contracciones internas ordeñándote. Sofia se corre primero, un grito ronco que eriza tu piel, su cuerpo convulsionando, jugos calientes empapando tus huevos. Carmen la sigue, clavando uñas en tus hombros, su coño apretando como un vicio, llevándote al borde. No aguantas más, explotas dentro de ella con un rugido gutural, chorros calientes llenándola mientras tiemblas, el placer cegador como un rayo.

Caen sobre ti, un enredo de extremidades sudorosas y risas jadeantes. El aire huele a sexo puro, almizcle y satisfacción. Sofia acaricia tu pecho, besándote suave. "Fue mejor que las fotos, ¿verdad?" Carmen asiente, lamiendo un resto de semen de su labio. Pinche vida chida, dos morras exhaustas y felices a mi lado. Se acurrucan, piel contra piel tibia, el corazón latiendo en unisono mientras el sol se pone, dejando el cuarto en penumbras íntimas.

Después, con cervezas frías en mano, Sofia saca el celular otra vez. "Ahora saquemos las nuestras, para recordar este trío perfecto." Ríen, posando desnudos, capturando el afterglow. Sabes que esto no termina aquí; el deseo se ha despertado, listo para más noches así, enredados en placer mexicano puro.

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a relatoseroticos.mx.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.