El Try En Pasado Simple Ingles Que Me Hizo Temblar
Era una noche calurosa en la Condesa, de esas donde el aire huele a jazmín y tacos de la esquina. Yo, Ana, acababa de salir de mi clase de inglés en el centro cultural. Llevaba meses batallando con los verbos irregulares, y esa noche el profe nos había machacado con try. "Try en pasado simple inglés es tried", repetía como mantra. Yo lo anotaba en mi libreta, pensando en lo chido que sería usarlo en una plática real, no solo en ejercicios pendejos.
Allí estaba él, Diego, en la mesita de la terraza del café. Alto, moreno, con esa sonrisa de galán de telenovela y ojos que te desnudan sin esfuerzo. Era el tipo que siempre intervenía en las prácticas orales, corrigiendo con voz grave y sexy. "¿Quieres practicar un rato más, nena?", me dijo cuando me vio guardando mis cosas. Su acento mexicano con toques gringos me erizó la piel. Olía a colonia cara, esa que deja rastro de madera y especias. Asentí, el corazón latiéndome como tamborazo zacatecano.
"Órale, Ana, repite conmigo: I tried to resist, but your lips... tried me too much."Me reí nerviosa, sintiendo el calor subir por mi cuello. Nos sentamos cerca, nuestras rodillas rozándose bajo la mesa. Hablamos de todo: de cómo el inglés abre puertas, de viajes a Cancún, de lo que uno prueba en la vida. Sus dedos rozaron los míos al pasarme el azúcar, y juro que sentí chispas. El sonido de la ciudad —cláxones lejanos, risas de borrachos— se fundía con su voz baja, íntima.
Terminamos el café y él propuso: "Vamos a mi depa, tengo un juego para practicar try en pasado simple inglés. Te va a gustar". No lo pensé dos veces. Su departamento en Polanco era puro lujo: ventanales con vista al skyline, luces tenues y una cama king size que gritaba pecados. Me sirvió un mezcal ahumado, el cristal frío contra mis labios, el líquido quemándome la garganta con sabor a humo y limón. "I tried tequila, but mezcal is better with you", murmuró, acercándose. Su aliento olía a menta y deseo.
Empecé a sudar, no solo por el trago. Me senté en el sofá de piel suave, que crujió bajo mi peso. Diego se arrodilló frente a mí, sus manos grandes en mis muslos. "¿Listos para el juego? Tú dices una frase con tried, yo la hago real". Mi mente daba vueltas: esto es lo que always quise try. "I tried to be good girl", susurré, mi voz temblorosa. Él rio bajito, "But you failed, carnalita". Sus labios rozaron mi rodilla, subiendo despacio, dejando un rastro húmedo que me hizo arquear la espalda.
El beso llegó como tormenta. Sus labios carnosos, su lengua explorando mi boca con sabor a mezcal y hambre. Gemí contra él, mis manos enredándose en su pelo negro, oliendo a shampoo de coco. "I tried to wait", jadeó él en inglés perfecto, mientras sus dedos desabotonaban mi blusa. La tela cayó, exponiendo mi piel al aire fresco del AC, pezones endureciéndose al instante. Él los miró con ojos oscuros, lamió uno despacio, el roce áspero de su barba enviando descargas a mi entrepierna.
Qué pendeja fui por no saltarle encima antes, pensé, mientras lo empujaba al sofá. Me subí a horcajadas, sintiendo su verga dura presionando contra mi short. El calor de su cuerpo, el sudor perlando su pecho moreno, el sonido de nuestras respiraciones agitadas. "I tried new positions last night... in my dreams with you", le dije, recordando la lección. Él gruñó, manos amasando mi culo. "Show me, mamacita". Deslicé mi mano dentro de su pantalón, tocando esa carne caliente, palpitante, goteando pre-semen que lamí de mis dedos: salado, adictivo.
La tensión crecía como volcán. Lo desvestí, admirando su torso marcado por gym, abdominales que besé uno a uno, saboreando el salitre de su piel. Él me quitó el short, exponiendo mi panocha húmeda, hinchada de ganas. "Dios, Ana, you're so wet", murmuró en inglés, hundiéndome dos dedos. El sonido chapoteante, el olor almizclado de mi arousal llenando la habitación. Me retorcí, uñas clavándose en sus hombros.
¡No pares, cabrón, I tried to play cool but I'm dying here!
Gradualmente, el juego escaló. Me puso de rodillas en la alfombra mullida, su verga frente a mi cara: gruesa, venosa, cabeza roja brillante. "Try it", ordenó juguetón. La chupé despacio al principio, lengua rodeando el glande, saboreando cada vena. Él jadeaba, "Fuck, I tried not to cum so fast". El poder de tenerlo así, gimiendo mi nombre —"Ana, chula"—, me empoderaba. Lo tragué más profundo, garganta relajándose, saliva goteando por mi barbilla.
Pero quería más. Lo empujé a la cama, sábanas de algodón egipcio frescas contra mi espalda ardiente. Me abrió las piernas, su boca descendiendo. El primer lametón fue eléctrico: lengua plana lamiendo mi clítoris, succionando con labios suaves. Olía a sexo puro, mi jugo cubriéndole la cara. "I tried every flavor, but yours is the best", balbuceó entre lengüetazos. Mis caderas se movían solas, persiguiendo su boca, el sonido de succión obsceno y delicioso. El orgasmo se acercaba, tensión en mi vientre como cuerda a punto de romper.
Lo detuve. "Fuck me now, Diego. I tried waiting". Se colocó encima, su peso delicioso, penetrándome de un empujón lento. Llenándome, estirándome, cada centímetro enviando ondas de placer. El roce interno, su pubis contra mi clítoris, el slap-slap de carne contra carne. Sudábamos juntos, piel resbaladiza, olores mezclados: sudor, sexo, mezcal. Cambiamos posiciones —yo encima, cabalgándolo como yegua salvaje, pechos rebotando; de lado, su mano en mi garganta suave, posesiva.
La intensidad psicológica me volvía loca. Esto es lo que always quise: alguien que me haga sentir viva, que convierta una lección pendeja en éxtasis. Sus ojos en los míos, "Ana, you're perfect". Aceleramos, gemidos convirtiéndose en gritos: "¡Más duro, güey!", "¡Sí, así, pendejo sexy!". El clímax nos golpeó juntos. El mío: contracciones violentas, jugo chorreado, visión borrosa. Él se corrió dentro, caliente, gritando mi nombre, cuerpo temblando sobre el mío.
El afterglow fue puro paraíso. Yacimos enredados, sábanas revueltas oliendo a nosotros. Su cabeza en mi pecho, latidos calmándose. "I tried English lessons before, but never like this", susurró riendo. Yo acaricié su espalda, piel aún caliente.
Try en pasado simple inglés es tried, y yo lo tried todo esta noche. Y lo volvería a try mil veces.Afuera, la ciudad dormía, pero en esa cama, habíamos despertado algo eterno. Diego me besó la frente, prometiendo más "clases". Y yo, sonriendo, supe que mi inglés —y mi vida— acababa de subir de nivel.