Try en Presente Simple
Estás sentado en la barra de un bar chido en la Roma, con luces neón suaves que pintan todo de rosado y azul. El aire huele a tequila reposado y a limones frescos, mezclado con el perfume dulce de las chavas que pasan riendo. Intentas pedir una chela en español, pero te enredas con las palabras. "Una... cerveza, por favor", dices con tu acento gringo marcado. La mesera te mira confundida, sonriendo por pena ajena.
De pronto, una voz suave y juguetona interviene: "Órale, güey, déjame ayudarte. Tráele una Pacífico bien fría, carnala." Volteas y ahí está ella, Laura, con ojos cafés profundos que te clavan como alfileres calientes, labios carnosos pintados de rojo pasión y un vestido negro ceñido que marca sus curvas perfectas: chichis firmes, cintura de avispa y nalgas que piden a gritos ser apretadas. Su piel morena brilla bajo las luces, oliendo a vainilla y algo más salvaje, como deseo puro.
Se sienta a tu lado, cruza las piernas largas y te roza el brazo con la mano. "¿Qué onda? ¿Aprendiendo español? Se te nota que eres de allá del norte. Yo soy profe de idiomas, ¿sabes? Puedo darte unas clases privadas si quieres." Su risa es como música, grave y ronca, vibrando en tu pecho. Charlan un rato: tú le cuentas de tu viaje a México, ella de su vida en la CDMX, bailando salsa en fiestas y comiendo tacos al pastor a media noche. Cada vez que hablas, ella se inclina más, su aliento cálido en tu oreja, sus dedos trazando círculos en tu antebrazo. Sientes el pulso acelerarse, la sangre hirviendo bajito en tu verga que empieza a despertar.
¿Qué carajos, wey? Esta morra es fuego puro, piensas mientras la miras a los ojos, imaginando cómo sabría su boca.
La noche avanza, shots de tequila van y vienen, risas que se vuelven toques: su rodilla contra la tuya, tu mano en su muslo suave como terciopelo. "¿Sabes qué? Mi depa está a dos cuadras. Vamos y te enseño algo básico: try en presente simple. Verás que se te para... digo, se te pega rapidito." Su guiño es pura promesa pecaminosa. Sales del bar, el aire fresco de la noche mexicana os envuelve, manos entrelazadas, caminando rápido hacia lo inevitable.
En su depa, un loft moderno con ventanales enormes que dejan ver las luces de la ciudad, todo huele a ella: jazmín y sexo anticipado. Pone música suave, cumbia sensual con bajo profundo que retumba en tus huesos. Se quita los zapatos, descalza sobre el piso de madera cálida, y te jala al sofá de piel suave. "Ok, guapo. Primera lección: try en presente simple. Yo try, tú try, él/ella tries. Repítelo."
Lo intentas, voz temblorosa: "I try... you try... she tries." Ella se ríe, se acerca gateando como pantera, sus chichis rozando tu pecho. "Bien, pero falta práctica. Try en presente simple tocarme aquí." Su mano guía la tuya a su escote, piel caliente y sedosa bajo el vestido. Sientes sus pezones duros como piedritas contra tu palma, el corazón latiéndote a mil. El olor de su arousal sube, almizclado y dulce, mojando ya sus panties.
Esto es una puta locura, pero neta quiero devorarla entera, piensas mientras ella gime bajito al sentir tus dedos.
La tensión crece como tormenta: besos primero suaves, lenguas danzando con sabor a tequila y miel. Le quitas el vestido despacio, revelando lencería roja que abraza su cuerpo perfecto. Sus manos expertas desabrochan tu camisa, uñas largas arañando tu pecho, bajando a tu pantalón. "Try en presente simple: quítame el bra. Good boy." Lo haces, sus chichis saltan libres, grandes y pesadas, pezones oscuros erectos. Los chupas, saboreando sal y vainilla, ella arquea la espalda gimiendo "¡Ay, wey, qué rico! Try más fuerte."
Caen al piso alfombrado, cuerpos enredados. Ella te empuja contra el sofá, abre tus piernas y saca tu verga tiesa como fierro, palpitante y goteando pre-semen. "Mira qué bonita verga gringa. Try en presente simple: yo try mamarla." Su boca caliente envuelve tu glande, lengua girando experta, chupando con succión que te hace ver estrellas. Sientes el calor húmedo, el sonido obsceno de su saliva tragándote entero, hasta la garganta. Tus manos en su pelo negro azabache, guiándola, hips empujando instintivo. "¡Chíngame la boca, papi! Try deep."
La volteas, ansioso por devolverle. Le arrancas las panties, su panocha depilada brilla mojada, labios hinchados rosados invitándote. Hueles su esencia femenina, embriagadora como tequila añejo. Lamés despacio, lengua en su clítoris hinchado, saboreando jugos dulces y salados. Ella grita "¡Sí, cabrón, try ahí! No pares, wey.", caderas moliendo contra tu cara, manos apretando tus orejas. Sus muslos tiemblan, piel sudada pegajosa, el cuarto lleno de gemidos y el slap de lenguas húmedas.
La intensidad sube: la pones a cuatro patas sobre la cama king size, vista de su culo redondo perfecto. Engarras tu verga en su entrada resbalosa, ella voltea con ojos de perra en celo: "Métemela toda, try en presente simple penetrar." Empujas lento, centímetro a centímetro, su coño apretado te ordeña, caliente y aterciopelado. Sientes cada vena pulsando dentro, paredes contrayéndose. Empiezas a bombear, piel contra piel slap-slap, sudor goteando, sus nalgas rebotando hipnóticas.
Es demasiado, su calor me quema vivo, ruges interno mientras ella grita "¡Más duro, pendejo! Try faster, chíngame como hombre." Cambian posiciones: ella encima, cabalgando salvaje, chichis saltando, uñas en tu pecho marcándote. Sus ojos fijos en los tuyos, conexión profunda más allá de lo físico. "Sientes cómo try mi coño apretarte? I try hacerte venir adentro." El ritmo acelera, pulsos latiendo sincronizados, olores de sexo crudo impregnando el aire, gemidos convirtiéndose en alaridos.
El clímax explota: ella se tensa primero, coño convulsionando en oleadas, gritando "¡Me vengo, wey! Try conmigo!". Tú la sigues, verga hinchándose, chorros calientes llenándola hasta rebosar, placer cegador recorriendo venas como rayos. Colapsan juntos, cuerpos temblando, respiraciones jadeantes entrecruzadas.
En el afterglow, abrazados bajo sábanas revueltas que huelen a ustedes dos, ella acaricia tu cara. "Lo hiciste chingón, gringo. Try en presente simple mastered. ¿Vienes mañana para more verbs?" Sonríes, besándola lento, saboreando el lingering sabor de su piel. La noche mexicana susurra promesas de más lecciones calientes, deseo eterno latiendo en presente simple.